Por Javier Surasky
La financiación del desarrollo atraviesa una etapa de redefinición política. Diez años después de la Agenda de Acción de Addis Abeba (AAAA), el Compromiso de Sevilla (Compromiso) muestra cómo el debate internacional pasó de una lógica más técnica sobre medios de implementación hacia una discusión más abierta sobre justicia fiscal, reforma financiera, cooperación internacional, inteligencia artificial y crisis de legitimidad del multilateralismo.
Este post compara ambos documentos para identificar continuidades, desplazamientos y novedades. La pregunta central no es solo qué temas aparecen en Addis Abeba y Sevilla, sino qué cambios revelan sobre la forma en que la comunidad internacional entiende hoy el desarrollo sostenible, la financiación internacional y la distribución global de recursos.
Antes de ingresar en asuntos específicos, lo primero que me ha llamado la atención es un cambio en el lenguaje que se observa entre ambos documentos: mientras la AAAA se expresa mediante una lógica predominantemente multilateral y técnica, el Compromiso la hace orientarse hacia la producción de una agenda geopolítica y normativa. Esto refleja cómo las conferencias de financiación del Desarrollo (FfD) se adaptan a los contextos: la de Addis Abeba estuvo guiada por el espíritu técnico derivado de la construcción de los ODS, mientras que la de Sevilla está siendo impactada por el Pacto del Futuro, la iniciativa ONU 80 y los actuales procesos de reconfiguración del poder internacional.
Este cambio general del lenguaje puede verse en diferentes elementos:
- En la AAAA tenemos un marcado predominio de lenguaje tecnocrático/neutral, con foco en instrumentos de implementación como el financiamiento, la cooperación, y el desarrollo de estadísticas orientados a aumentar la eficacia del sistema financiero sin cuestionar profundamente sus bases.
- El Compromiso muestra un uso de un lenguaje mucho más político y valorativo orientado hacia la promoción de la justicia fiscal, las reformas estructurales y de la arquitectura financiera, incorporando actores y disputas abiertas por el poder como parte de los problemas que enfrenta el financiamiento del Desarrollo, para acabar adoptando reglas y principios en asuntos como equidad, gobernanza de la IA y creación de nuevos indicadores de Desarrollo. Ese desplazamiento impacta sobre la manera en que hoy puede pensarse la cooperación internacional al desarrollo frente a la transformación digital y la inteligencia artificial.
En suma, Addis
prioriza la eficiencia y coherencia de los medios mientras Sevilla cuestiona
los fines y las estructuras; Addis se enrola en el aumento de la eficacia
de la ayuda mientras Sevilla se construye sobre la actual crisis de legitimidad
del orden multilateral.
Como resultado de
ese cambio, mientras la AAAA parece identificar al déficit de recursos como el
principal problema a enfrentar, el Compromiso va un paso más cerca de lo
político al identificar a las múltiples crisis sistémicas, incluida la de
gobernanza y la de confianza en el multilateralismo, como el eje de las fallas.
Sin embargo, este
cambio no debe llevarnos a confusiones: no hay una “ruptura” entre la AAAA y
el Compromiso, sino un desplazamiento del centro de atención de debate
que se mueve desde las buenas prácticas y la eficacia hacia la disputa por la
distribución justa de recursos financieros para la promoción del Desarrollo.
Aclarado este punto
crucial, podemos hacer una primera lista de temas que aparecen tanto en la AAAA
como en el Compromiso, aquellos que estuvieron en la AAAA y han sido dejados
fuera del documento adoptado en Sevilla y aquellos que este nuevo documento
incluye y no fueron incluidos en el de Addis Abeba. Una tabla comparativa nos
ofrece un punto de entrada simplificado al resultado de ese ejercicio (entre
paréntesis las referencias a los párrafos donde se considera cada tema)
|
Tema |
Addis |
Sevilla |
Incluido
en |
|
Agenda 2030 y ODS |
✔️ (2, 11, 19) |
✔️ (2, 5, 6, 13, 26, 34) |
Ambos |
|
Desarrollo
sostenible |
✔️ (1-3,
11, 19) |
✔️ (2,
4, 5, 13) |
Ambos |
|
Fiscalidad |
⚠️ (22-24) |
✔️ (27c-j, 28.a-h) |
Ambos (más amplio en Sevilla) |
|
Movilización
de recursos |
✔️ (20-21) |
✔️ (26-27) |
Ambos |
|
Gobernanza fiscal |
⚠️ (18) |
✔️ (3, 27.a-b.) |
Ambos (más amplio en Sevilla) |
|
Medio
ambiente |
✔️ (17,
62-63) |
✔️ (9-10,
27.h, 47-48) |
Ambos |
|
Sector privado (alianzas) |
✔️ (35-39) |
✔️ (31-33) |
Ambos |
|
PYMEs |
✔️ (38) |
✔️ (31.h-m) |
Ambos |
|
Remesas (objetivo de reducir costo a <3%) |
✔️ (40) |
✔️ (33.o) |
Ambos |
|
Paz
y consolidación posconflicto |
✔️ (18-19) |
⚠️ |
Ambos
(más amplio en Addis) |
|
Igualdad de género |
✔️ (6, 21, 41) |
✔️ (11, 27.g) |
Ambos |
|
Comercio
Internacional / OMC |
✔️ (80-83) |
✔️ (42-43.) |
Ambos |
|
Acceso a ciencia y tecnología |
✔️ (123-124) |
✔️ (58-59) |
Ambos |
|
Crítica
a la AOD y “compromiso 0,7” |
✔️ (50-55) |
✔️ (35-36) |
Ambos |
|
Desarrollo de una medición del desarrollo
más allá del PIB |
✔️ (55) |
✔️ (36.d, 40.c) |
Ambos |
|
Cooperación
tributaria y lucha contra flujos ilícitos) |
✔️ (23-27) |
✔️ (28-29) |
Ambos |
|
✔️ (56-57) |
✔️ (35, 36.e-h) |
Ambos |
|
|
Seguimiento
intergubernamental |
✔️ (127-131:
con cronograma y foros) |
⚠️ (61: propone foro en ECOSOC) |
Ambos
(más amplio en Addis) |
|
Alivio y sostenibilidad de la deuda |
✔️ (94-102) |
✔️ (47-51) |
Ambos |
|
Monedas
/ pagos digitales |
⚠️ (39) |
✔️ (33.o,
44.b, 59j) |
Ambos
(más amplio en Sevilla) |
|
Filantropía |
✔️ (121-122) |
❌ (33.o: solo una
mención en un listado) |
Solo Addis |
|
Subsidios
a combustible fósiles |
✔️ (31) |
❌ |
Solo
Addis |
|
Reforma financiera global |
❌ (105-106, 109) |
✔️ (52-56) |
Solo Sevilla |
|
Inteligencia
Artificial |
❌ |
✔️ (59.i-k,
61.e-f) |
Solo
Sevilla |
|
Reforma ONU |
❌ |
✔️ (7, 40.b, 52) |
Solo Sevilla |
|
Pacto
para el Futuro |
❌ |
✔️ (6,
10, 59.k) |
Solo
Sevilla |
Fuente: elaboración
propia
Esta discusión sobre la AOD también se vincula con el riesgo de que la caída de la ayuda internacional amplíe la brecha digital.
Tras este primer acercamiento, en una próxima entrada estaremos analizando con mayor detalle el tratamiento dado a algunos de los temas incluidos en la tabla, acercando un poco más nuestra lupa a ambos documentos comparados para saber si los países están cumpliendo la primera promesa que realizaron en la Primera Conferencia sobre el Financiamiento para el Desarrollo en 2002: “Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno (…) hemos resuelto hacer frente a los problemas de la financiación para el desarrollo en el mundo, en particular en los países en desarrollo. Nuestra meta es erradicar la pobreza, lograr un crecimiento económico sostenido y promover un desarrollo sostenible al tiempo que avanzamos hacia un sistema económico mundial basado en la equidad y que incluya a todos” (Consenso de Monterrey, párrafo 1)
