Por Javier Surasky
La versión en inglés (EN) se publica el próximo miércoles.
Infraestructura por donde circula la IA
Una parte central del poder en inteligencia artificial radica en la infraestructura que permite entrenar, desplegar e integrar modelos y
hacerlos funcionar a escala. Allí, como parte de nuestro mapa de poder, aparece Amazon Web Services, más conocido
como AWS.
Creada en 2006, fue quien abrió el mercado moderno de cloud computing, y la “ventaja de llegar primero” le permite seguir siendo el mayor
proveedor global de infraestructura en la nube, según datos de Synergy
Research, aunque Microsoft y Google vienen recortando distancia.
El poder de AWS proviene del control que ejerce sobre una
capa en la que empresas, gobiernos, universidades, startups y organizaciones
internacionales pueden construir sistemas de datos, aplicaciones críticas y
soluciones de inteligencia artificial.
Su escala ayuda a entender su poder: en 2025, AWS alcanzó 128.700
millones de dólares en ventas anuales, una cifra comparable al PIB nominal
de países como República Dominicana, Ecuador o Bulgaria, con un crecimiento
interanual cercano al 20%.
Además, generó 45.600 millones de dólares en ingresos operativos, lo que
la convierte en una de las principales fuentes de rentabilidad de Amazon.
La nube de AWS abarca 123 zonas de disponibilidad en 39
regiones geográficas, y está en expansión: se ha anunciado su llegada a,
entre otros países, Arabia Saudita y Chile. Esa presencia territorial importa
ya que la IA se apoya en estructura tangible como centros de datos, energía,
redes, jurisdicciones, permisos, latencia y soberanía regulatoria. Quien
controla la infraestructura cloud influye sobre costos de entrada, velocidad de
adopción, seguridad, localización de datos, disponibilidad regional y posibilidad
de experimentar con modelos avanzados.
Pero eso no es todo, AWS también está creando sus propios
chips de IA, como Trainium e Inferentia, buscando lograr independencia de
negocios e ingresar en un campo multimillonario del comercio digital.
Datos básicos
- AWS no nació como producto visible para consumidores, sino para cubrir una necesidad interna de Amazon: construir infraestructura escalable para su propio negocio. Luego esa capacidad se transformó en un servicio vendible a terceros, con servicios iniciales como Amazon S3, para almacenamiento, y Amazon EC2, para capacidad de cómputo bajo demanda.
- Su actividad principal es la provisión de infraestructura y servicios de computación en la nube: almacenamiento, servidores, bases de datos, redes, ciberseguridad, analítica de datos, inteligencia artificial y machine learning.
- AWS continúa siendo el mayor proveedor global de infraestructura en la nube. Estimaciones basadas en Synergy Research Group lo ubican cerca del 28% del mercado mundial de servicios de infraestructura cloud en 2025.
- Ofrece infraestructura para entrenar, alojar y desplegar sistemas de inteligencia artificial, incluyendo servicios de machine learning, modelos fundacionales, chips propios y capacidad de cómputo escalable.
En el #4, el mapa se abre a otro actor clave, pero
diferente: el Stanford HAI
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