Por Javier Surasky
Versión original en inglés (EN)
Introducción
Ya sabemos que la IA es mucho más que encontrar los
algoritmos correctos para cada tarea y combinarlos: implica cuestiones de
geopolítica, energía, soberanía, infraestructuras materiales y cadenas de
suministros, entre otras. En el marco de los sucesos que hoy tienen lugar en
Medio Oriente, nos preguntamos: ¿Podemos pensar en Taiwán como el Estrecho de
Ormuz de la IA?
La comparación que proponemos no es literal, ya que las
diferencias afloran y basta con considerar su posición y sus características
geográficas en un mapa, pero sí es analíticamente útil, ya que así como el
Estrecho de Ormuz concentra un flujo energético crítico para la economía
mundial, Taiwán reúne una parte sustancial de la capacidad industrial necesaria
para producir chips de IA de última generación (US-EIA, 2025, p. 1; OECD,
2025a, p. 15). En ambos lugares, además, se verifica una alta fricción geopolítica
que involucra múltiples actores y pone a las dos mayores potencias de nuestro
tiempo, Estados Unidos y China, en veredas enfrentadas.
El concepto de chokepoint
La analogía entre el Estrecho de Ormuz y la isla de Taiwán
que hacemos aquí parte de considera a ambos espacios como chokepoints: puntos
cuya disrupción tendría efectos sistémicos que sobrepasan su dimensión
geográfica.
En el caso de Ormuz, la EIA señala que, en 2024, transitó
por allí aproximadamente el 20% del consumo mundial de líquidos petroleros y la
quinta parte del comercio global de gas natural licuado. Se trata, por tanto,
de un cuello de botella crítico para la seguridad energética global (US-EIA,
2025, p. 1).
En el caso de Taiwán, el chokepoint no es un corredor
marítimo, sino la extrema concentración manufacturera de chips. La OCDE señala
que TSMC controlaba en 2024 más del 60% del mercado mundial de manufactura de
chips por contrato, y cerca del 90% de la fabricación de chips de última
generación, a lo que queda sumar todavía que: “En el caso de los chips
aceleradores de IA, la dirección de TSMC reveló en 2024 que el 99% de los
aceleradores de IA del mundo se fabrican con tecnologías de TSMC” (OECD, 2025a,
p. 15).
Así como el Estrecho de Ormuz es un cuello de botella de
tránsito del comercio energético mundial, Taiwán es un cuello de botella de
producción. Tanto uno como el otro constituyen pequeños espacios del planeta
que generan altísimos niveles de dependencia internacional, y en ambos casos la
dependencia que se genera no puede resolverse rápidamente ante disrupciones
profundas.
Geopolítica: Estados Unidos, China y la cuestión taiwanesa
Tanto el Estrecho de Ormuz como Taiwán son zonas de fuerterivalidad interestatal: “A pesar de ser el chokepoint energético más crucial
del mundo, por el que transita alrededor del 21% del consumo global de líquidos
petroleros, el Estrecho de Ormuz (el Estrecho) es uno de los entornos donde
Estados Unidos e Irán interactúan de manera habitual con un alto potencial de
colisión directa” (Divsallar, 2022, p. 2). Ese choque, claro, ha dejado de ser
potencial.
A ello hay que agregar que mientras “las empresas
estadounidenses siguen dependiendo en gran medida de los chips fabricados en
Taiwán, y esta dependencia solo ha aumentado en los últimos años con los
rápidos avances en inteligencia artificial…” (Templeman, 2026, p. 4), China
reclama a la isla, con fuerte movimiento independentista, como territorio
propio: “Tomar Taiwán alteraría, por supuesto, de manera súbita todo el
panorama y, en sentido inverso, haría que las industrias estadounidense,
europea y japonesa dependieran en gran medida de la manufactura china de
semiconductores, lo que a su vez otorgaría a la República Popular una
considerable capacidad de influencia geoeconómica frente a sus adversarios y le
daría la posibilidad de amenazarlos con escasez de chips y de aumentar los
precios, generando así presiones inflacionarias” (Somers, 2023, p. 50).
La interrupción del paso de buques mercantes por el Estrecho
de Ormuz produce efectos potenciados por vía de incrementos en el precio de la
energía, costes logísticos e inflacionarios asociados. En Taiwán, una
disrupción similar produciría un efecto cascada por vía de los semiconductores,
la capacidad de cómputo y la competitividad tecnológica, afectando en primer
lugar a las economías más fuertes del mundo (US-EIA, 2025, p. 1; OECD, 2025a,
p. 15).
Los límites de la analogía
Sin embargo, la analogía entre ambos lugares tiene límites
que no debemos sobrepasar.
Ormuz es un paso físico de circulación de mercancía crítica,
mientras que Taiwán es un territorio donde se ubica una parte clave de la
capacidad productiva de una industria estratégica: la IA. Por ello, mientras
que en el Estrecho de Ormuz el riesgo, devenido parcialmente en hecho, se
configura por un eventual bloqueo de tránsito, pero en Taiwán el abanico de
riesgos posibles es mucho mayor y va desde un conflicto militar con o sin
carácter internacional, un bloqueo, la aplicación de medidas de coerción política
o disrupción de infraestructuras o logística.
Taiwán es el mayor chokepoint industrial de la IA, pero no
su Estrecho de Ormuz en sentido estricto, lo que no quita que el paralelismo
tenga valor heurístico en tanto obliga a considerar la IA como una tecnología
anclada en una materialidad que es, además, gran consumidora de energía. Ormuz
y Taiwán están más cerca de lo que puede parecer a un ojo desprevenido, y no
nos referimos a distancias en kilómetros (unos 6.500 kilómetros): la Agencia
Internacional de la Energía (IEA) proyecta que el consumo eléctrico global de
los centros de datos podría alcanzar cerca de 945 TWh en 2030 (casi el doble
que el actual) como consecuencia del impulso de la IA (IEA, 2025, p. 49).
Pensar en Taiwán como una analogía funcional del Estrecho de
Ormuz para el campo de la IA nos ayuda a conectar esos puntos.
Conclusiones
La respuesta a la pregunta inicial puede ser algo como
“Taiwán puede ser considerado como el equivalente funcional más cercano al
Estrecho de Ormuz en materia de transporte de energías, pero desde una mirada
de la IA”.
Aun cuando Taiwán no canaliza un flujo, como lo hace el
Estrecho de Ormuz, concentra una capacidad industrial que lo convierte en un
cuello de botella de manufacturas tecnológicas-digitales, especialmente chips
de IA avanzados.
A pesar de esa diferencia, vimos como existen varias
similitudes que nos permiten exponer un ámbito de vulnerabilidad estratégica de
la IA, Más aún, podemos aventurar que sí la geopolítica del siglo XX y
comienzos del XXI estuvo marcada en gran medida por el control y uso de
chokepoints energéticos, la del siglo XXI avanzado está cada vez más preocupada
por chokepoints digitales, industriales y computacionales, entre los cuales
Taiwán ocupa un lugar central.
Referencias
Divsallar,
A. (2022). Shifting Threats and Strategic Adjustment in Iran’s Foreign Policy:
The case of Strait of Hormuz, British Journal of Middle Eastern Studies, 49(5),
873–895 https://doi.org/10.1080/13530194.2021.1874873
IEA (2025).
Energy and AI. https://www.iea.org/reports/energy-and-ai
OECD
(2025a). Competition in Artificial Intelligence Infrastructure. OECD
Publishing. https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2025/11/competition-in-artificial-intelligence-infrastructure_69319aee/623d1874-en.pdf
OECD
(2025b). The Ocean Economy to 2050. OECD Publishing. https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2025/03/the-ocean-economy-to-2050_e3f6a132/a9096fb1-en.pdf
Somers, W.
(2023) The State of Taiwan. From International Law to Geopolitics.
Brill/Nijhoff.
Templeman,
K. (2026, March 20). Thinking through America’s baseline priorities on Taiwan.
Brookings. https://www.brookings.edu/articles/thinking-through-americas-baseline-priorities-on-taiwan/
US-EIA
(2025, June 16). Amid Regional Conflict, the Strait of Hormuz remains Critical Oil Chokepoint. https://www.eia.gov/todayinenergy/detail.php?id=65504
