Autor invitado: Martin Olivera
Versión en inglés (EN) aquí
Introducción: el código abierto como modelo de gobernanza para la IA
Mientras la
inteligencia artificial redefine economías y sociedades, emerge una pregunta
fundamental: ¿quién gobierna los sistemas que cada vez nos gobiernan más? La
respuesta quizás no resida únicamente en nuevas regulaciones, sino en un
enfoque de colaboración que funciona desde hace décadas: el del software libre,
de código abierto.
El modelo de
desarrollo del código abierto - transparente, participativo y meritocrático -
ofrece algo más que productos de software. Provee un marco de gobernanza.
Cuando los sistemas de IA se construyen sobre código abierto, utilizando
conjuntos de datos auditables y mediante la participación de comunidades
colaborativas, incorporan la responsabilidad en su propio diseño. Esto no es
una preferencia técnica; es un imperativo de gobernanza.
En los últimos tres años, Naciones Unidas ha comenzado a reconocerlo. A través de una serie de encuentros, desde un pequeño simposio en 2023 hasta la UN Open Source Week (Semana del Código Abierto de Naciones Unidas) plenamente consolidada en 2025, el sistema multilateral ha estado construyendo la infraestructura - tanto técnica como institucional - para hacer de los enfoques abiertos un eje central de la cooperación digital. Este artículo recorre ese camino y se pregunta qué significa para el Sur Global.
Antecedentes: la evolución de un movimiento (2023-2025)
2023: Los cimientos
El primer simposio
OSPOs for Good, celebrado en la Sede de Naciones Unidas en junio de 2023, al
que asistieron casi 70 participantes, fue un ejercicio de diagnóstico. El
informe resultante, Construyendo y diseñando infraestructura digital
cooperativa, identificó tres barreras para la adopción del código abierto
en el sistema multilateral: una brecha de conocimiento sobre el código abierto,
la crisis de sostenibilidad que enfrentan sus mantenedores y la fragmentación
de los esfuerzos entre instituciones. Su propuesta fue crear Oficinas de
Programas de Código Abierto (Open Source Program Offices = OSPOs, por sus
siglas en inglés) como una API organizacional para la cooperación, incorporando
la cultura del código abierto dentro de los gobiernos y organismos internacionales.
2024: La consolidación
En julio de 2024,
la conversación se había multiplicado por siete, con más de 500 participantes
llenando la Cámara del ECOSOC. Gracias al Linux Professional Institute (LPI),
uno de los patrocinadores clave del evento, tuve la fortuna de estar entre
ellos, recorriendo esos pasillos junto a defensores del código abierto de
África, Europa, Asia y América cuyo trabajo abarca décadas. Esos intercambios
dejaron claro cómo los desafíos del código abierto trascienden fronteras y
cuánto gana el movimiento cuando sus veteranos comparten un mismo espacio. El
tema, "Impulsando la colaboración global en código abierto para
alcanzar los ODS", reflejaba una nueva madurez. En aquel encuentro dos
temas cobraron protagonismo.
Primero, la Inteligencia
Artificial (IA) de Código Abierto emergió como un eje central. Los
panelistas de la Open Source Initiative (OSI), Hugging Face y el mundo
académico abordaron la opacidad de los grandes modelos de lenguaje. El
consenso: la transparencia algorítmica de la IA requiere no solo código abierto,
sino también datos abiertos y procesos de entrenamiento transparentes. Como
señaló Stefano Maffulli, de OSI: "Necesitas datos, necesitas el código
usado para el entrenamiento y el código usado para limpiar los datos".
Segundo, el
sistema de Naciones Unidas comenzó a organizarse. Cinco agencias - UNICEF,
PNUD, FAO, UNICC y la Alianza para Bienes Públicos Digitales (DPGA) -
anunciaron una comunidad de práctica para coordinar los esfuerzos de código
abierto en toda la ONU. El mensaje de Lucy Harris de la DPGA fue claro:
"Los fondos públicos deberían destinarse a crear bienes públicos".
2025: El ecosistema en acción
La primera UN Open
Source Week, en junio de 2025, transformó la conversación de una conferencia a
un ecosistema. Durante cinco días, el programa reflejó la diversidad de la
comunidad:
●
El Hackathon UN Tech Over reunió a participantes - estudiantes, académicos, desarrolladores
y colaboradores de código abierto de todo el mundo - que abordaron desafíos
reales propuestos por agencias de la ONU en áreas alineadas con los Objetivos
de Desarrollo Sostenible. El evento incluyó múltiples formatos: un Edit-A-Thon
para fortalecer el conocimiento abierto en Wikipedia, un hackathon coorganizado
por UNICEF centrado en herramientas geoespaciales para la respuesta a
emergencias climáticas, y un Maintain-A-Thon que brindó una visibilidad
necesaria y postergada al trabajo invisible de los desarrolladores que
sostienen la infraestructura digital crítica.
●
OSPOs for Good ofreció sesiones prácticas sobre el lanzamiento de OSPOs
gubernamentales y un panel de alto nivel sobre "IA y Código Abierto:
Construyendo Sistemas Éticos y Transparentes", con contribuciones de Yann
LeCun y la UNESCO.
●
El Día de la
Infraestructura Pública Digital (DPI) cambió el
enfoque del software a los sistemas, con ministros de Nigeria y la República
Dominicana discutiendo cómo los sistemas abiertos de identidad, pagos e
intercambio de datos pueden construirse como bienes comunes digitales.
A lo largo de toda
la semana, la integración de sectores fue palpable. Funcionarios
gubernamentales se sentaron junto a programadores e informáticos. Líderes del
sector privado dialogaron con la sociedad civil. La comunidad del software
libre y del código abierto - anteriormente un interés técnico de nicho -
comenzaba a convertirse en un actor de la gobernanza global.
Presente: la infraestructura para la coordinación
Esta evolución ha producido una infraestructura tangible. En 2025, la Oficina del Enviado del Secretario General para Tecnología comenzó a desarrollar un conjunto de Principios de Código Abierto de Naciones Unidas, destinados a orientar la adopción del código abierto en todo el sistema ONU y entre los Estados Miembros. Desde entonces, más de 60 organizaciones y gobiernos los han respaldado oficialmente, incluyendo a Francia como el primer gobierno nacional en adherir. Estos ocho principios buscan incorporar la apertura, la transparencia y la colaboración en el ADN digital de la organización.
El resultado más
visible es el portal opensource.un.org.
Lanzado en marzo de 2026 como un portal central, aborda el problema de
fragmentación diagnosticado en 2023. Aquí se pueden descubrir proyectos de
código abierto liderados por la ONU, acceder a repositorios de código y
comprender el compromiso de la organización con los bienes públicos digitales.
Transforma a la ONU de un consumidor pasivo de tecnología privada a un
administrador activo de infraestructura abierta.
De cara al futuro,
la UN Open Source Week 2026 - prevista para junio en Nueva York -
promete construir sobre esta base. La planificación inicial sugiere un enfoque
continuo en la intersección entre el código abierto y la gobernanza de la IA,
con una participación más profunda de los Estados Miembros y una mayor
presencia del Sur Global. La pregunta ya no es si el código abierto pertenece
al sistema multilateral, sino cómo hacerlo escalar.
Conclusión: un llamado a la acción desde el Sur Global
Para los países del Sur Global, este momento es a la vez una oportunidad y una responsabilidad. El software libre, de código abierto, ofrece un camino hacia la soberanía digital: la capacidad de construir, adaptar y controlar la tecnología según las necesidades locales, sin depender de proveedores privados. Pero la soberanía requiere capacidad.
Como nos recordó
Philip Thigo, Enviado Especial para Tecnología de Kenia, en el simposio de
2024: "La IA no es ni artificial ni inteligente. Sigue dependiendo de las
personas. Para democratizar el acceso, necesitamos invertir en personas e
infraestructura crítica".
La invitación,
entonces, no es sólo para informáticos, sino también para académicos,
diplomáticos y ciudadanos de América Latina, África y Asia. Los Principios de
Código Abierto de la ONU y el portal de código abierto de Naciones Unidas son
herramientas, pero su verdadera fuerza reside en las comunidades que las
adopten.
El futuro de la
gobernanza global será digital. La cuestión es si el Sur Global será unconsumidor de ese futuro o su co-creador. La comunidad de código abierto ha
construido las herramientas. Ahora debemos construir la capacidad.
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