Del Código a la Gobernanza: El camino del Open Source en Naciones Unidas (2023-2026)

 Autor invitado: Martin Olivera

Hacktivista y programador. Director de la Cátedra Libre de Software Libre, Universidad Nacional de La Plata, Argentina

Versión en inglés (EN) aquí

Ilustración de un candado estallando frente a pantallas con código, como símbolo de código abierto, transparencia y gobernanza digital

Introducción: el código abierto como modelo de gobernanza para la IA

Mientras la inteligencia artificial redefine economías y sociedades, emerge una pregunta fundamental: ¿quién gobierna los sistemas que cada vez nos gobiernan más? La respuesta quizás no resida únicamente en nuevas regulaciones, sino en un enfoque de colaboración que funciona desde hace décadas: el del software libre, de código abierto.

El modelo de desarrollo del código abierto - transparente, participativo y meritocrático - ofrece algo más que productos de software. Provee un marco de gobernanza. Cuando los sistemas de IA se construyen sobre código abierto, utilizando conjuntos de datos auditables y mediante la participación de comunidades colaborativas, incorporan la responsabilidad en su propio diseño. Esto no es una preferencia técnica; es un imperativo de gobernanza.

En los últimos tres años, Naciones Unidas ha comenzado a reconocerlo. A través de una serie de encuentros, desde un pequeño simposio en 2023 hasta la UN Open Source Week (Semana del Código Abierto de Naciones Unidas) plenamente consolidada en 2025, el sistema multilateral ha estado construyendo la infraestructura - tanto técnica como institucional - para hacer de los enfoques abiertos un eje central de la cooperación digital. Este artículo recorre ese camino y se pregunta qué significa para el Sur Global.

Antecedentes: la evolución de un movimiento (2023-2025)

2023: Los cimientos

El primer simposio OSPOs for Good, celebrado en la Sede de Naciones Unidas en junio de 2023, al que asistieron casi 70 participantes, fue un ejercicio de diagnóstico. El informe resultante, Construyendo y diseñando infraestructura digital cooperativa, identificó tres barreras para la adopción del código abierto en el sistema multilateral: una brecha de conocimiento sobre el código abierto, la crisis de sostenibilidad que enfrentan sus mantenedores y la fragmentación de los esfuerzos entre instituciones. Su propuesta fue crear Oficinas de Programas de Código Abierto (Open Source Program Offices = OSPOs, por sus siglas en inglés) como una API organizacional para la cooperación, incorporando la cultura del código abierto dentro de los gobiernos y organismos internacionales.

2024: La consolidación

En julio de 2024, la conversación se había multiplicado por siete, con más de 500 participantes llenando la Cámara del ECOSOC. Gracias al Linux Professional Institute (LPI), uno de los patrocinadores clave del evento, tuve la fortuna de estar entre ellos, recorriendo esos pasillos junto a defensores del código abierto de África, Europa, Asia y América cuyo trabajo abarca décadas. Esos intercambios dejaron claro cómo los desafíos del código abierto trascienden fronteras y cuánto gana el movimiento cuando sus veteranos comparten un mismo espacio. El tema, "Impulsando la colaboración global en código abierto para alcanzar los ODS", reflejaba una nueva madurez. En aquel encuentro dos temas cobraron protagonismo.

Primero, la Inteligencia Artificial (IA) de Código Abierto emergió como un eje central. Los panelistas de la Open Source Initiative (OSI), Hugging Face y el mundo académico abordaron la opacidad de los grandes modelos de lenguaje. El consenso: la transparencia algorítmica de la IA requiere no solo código abierto, sino también datos abiertos y procesos de entrenamiento transparentes. Como señaló Stefano Maffulli, de OSI: "Necesitas datos, necesitas el código usado para el entrenamiento y el código usado para limpiar los datos".

Segundo, el sistema de Naciones Unidas comenzó a organizarse. Cinco agencias - UNICEF, PNUD, FAO, UNICC y la Alianza para Bienes Públicos Digitales (DPGA) - anunciaron una comunidad de práctica para coordinar los esfuerzos de código abierto en toda la ONU. El mensaje de Lucy Harris de la DPGA fue claro: "Los fondos públicos deberían destinarse a crear bienes públicos".

2025: El ecosistema en acción

La primera UN Open Source Week, en junio de 2025, transformó la conversación de una conferencia a un ecosistema. Durante cinco días, el programa reflejó la diversidad de la comunidad:

       El Hackathon UN Tech Over reunió a participantes - estudiantes, académicos, desarrolladores y colaboradores de código abierto de todo el mundo - que abordaron desafíos reales propuestos por agencias de la ONU en áreas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El evento incluyó múltiples formatos: un Edit-A-Thon para fortalecer el conocimiento abierto en Wikipedia, un hackathon coorganizado por UNICEF centrado en herramientas geoespaciales para la respuesta a emergencias climáticas, y un Maintain-A-Thon que brindó una visibilidad necesaria y postergada al trabajo invisible de los desarrolladores que sostienen la infraestructura digital crítica.

       OSPOs for Good ofreció sesiones prácticas sobre el lanzamiento de OSPOs gubernamentales y un panel de alto nivel sobre "IA y Código Abierto: Construyendo Sistemas Éticos y Transparentes", con contribuciones de Yann LeCun y la UNESCO.

       El Día de la Infraestructura Pública Digital (DPI) cambió el enfoque del software a los sistemas, con ministros de Nigeria y la República Dominicana discutiendo cómo los sistemas abiertos de identidad, pagos e intercambio de datos pueden construirse como bienes comunes digitales.

A lo largo de toda la semana, la integración de sectores fue palpable. Funcionarios gubernamentales se sentaron junto a programadores e informáticos. Líderes del sector privado dialogaron con la sociedad civil. La comunidad del software libre y del código abierto - anteriormente un interés técnico de nicho - comenzaba a convertirse en un actor de la gobernanza global.

Presente: la infraestructura para la coordinación

Esta evolución ha producido una infraestructura tangible. En 2025, la Oficina del Enviado del Secretario General para Tecnología comenzó a desarrollar un conjunto de Principios de Código Abierto de Naciones Unidas, destinados a orientar la adopción del código abierto en todo el sistema ONU y entre los Estados Miembros. Desde entonces, más de 60 organizaciones y gobiernos los han respaldado oficialmente, incluyendo a Francia como el primer gobierno nacional en adherir. Estos ocho principios buscan incorporar la apertura, la transparencia y la colaboración en el ADN digital de la organización.

El resultado más visible es el portal opensource.un.org. Lanzado en marzo de 2026 como un portal central, aborda el problema de fragmentación diagnosticado en 2023. Aquí se pueden descubrir proyectos de código abierto liderados por la ONU, acceder a repositorios de código y comprender el compromiso de la organización con los bienes públicos digitales. Transforma a la ONU de un consumidor pasivo de tecnología privada a un administrador activo de infraestructura abierta.

De cara al futuro, la UN Open Source Week 2026 - prevista para junio en Nueva York - promete construir sobre esta base. La planificación inicial sugiere un enfoque continuo en la intersección entre el código abierto y la gobernanza de la IA, con una participación más profunda de los Estados Miembros y una mayor presencia del Sur Global. La pregunta ya no es si el código abierto pertenece al sistema multilateral, sino cómo hacerlo escalar.

Conclusión: un llamado a la acción desde el Sur Global

Para los países del Sur Global, este momento es a la vez una oportunidad y una responsabilidad. El software libre, de código abierto, ofrece un camino hacia la soberanía digital: la capacidad de construir, adaptar y controlar la tecnología según las necesidades locales, sin depender de proveedores privados. Pero la soberanía requiere capacidad.

Como nos recordó Philip Thigo, Enviado Especial para Tecnología de Kenia, en el simposio de 2024: "La IA no es ni artificial ni inteligente. Sigue dependiendo de las personas. Para democratizar el acceso, necesitamos invertir en personas e infraestructura crítica".

La invitación, entonces, no es sólo para informáticos, sino también para académicos, diplomáticos y ciudadanos de América Latina, África y Asia. Los Principios de Código Abierto de la ONU y el portal de código abierto de Naciones Unidas son herramientas, pero su verdadera fuerza reside en las comunidades que las adopten.

El futuro de la gobernanza global será digital. La cuestión es si el Sur Global será unconsumidor de ese futuro o su co-creador. La comunidad de código abierto ha construido las herramientas. Ahora debemos construir la capacidad.