Mapa de poder de la IA #26. Chainalysis y el poder de interpretar el dinero digital

Por Javier Surasky

Una lupa gigante destaca conexiones en una red luminosa sobre una ciudad, mientras dos analistas observan datos y conexiones

El robo de criptoactivos a Binance del 29 de octubre de 2026, por una suma total de más de USD 6.000 millones, puso en primer plano una capacidad raramente debatida en los debates sobre el poder digital, la de interpretar las huellas que deja el dinero cuando circula.

El 31 de octubre, la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI) atribuyó ese defalco a como TraderTraitor, denominación que usa para referirse a esa actividad cibernética maliciosa vinculada con Corea del Norte, aunque el comunicado no expone la totalidad de la evidencia que sustenta la acusación (Federal Bureau of Investigation, 2026).

Entre los actores que intervinieron en el seguimiento de los fondos aparece Chainalysis, una empresa especializada en analizar transacciones en cadenas de bloques, cuyo informe sobre el ataque, compartió pistas de investigación con otros participantes para contribuir a identificar y congelar activos sustraídos (Chainalysis, 2026c). La incluimos en nuestro mapa del poder de la IA debido a esa capacidad de intermediación: Chainalysis convierte registros de transacciones en información que puede orientar investigaciones y decisiones de control financiero.

La incorporación de inteligencia artificial (IA) amplía las herramientas disponibles para hacerlo y plantea una tensión que ya conocemos dentro del ecosistema de la IA: autoridades públicas que, para aumentar su capacidad de acción, deben incrementar su dependencia de conocimiento organizado por una empresa privada.

Datos públicos, capacidad privada

Para entender el negocio de Chainanalysis tenemos que distinguir observar una transacción de entender quién participa en ella, porque en cadenas públicas, como Bitcoin, es posible consultar movimientos entre direcciones, pero esos registros no incluyen necesariamente la identidad de sus titulares.

Atribuir una operación es, justamente, vincular direcciones con entidades o servicios mediante evidencia adicional y procedimientos de análisis, y las empresas de inteligencia sobre cadenas de bloques comercializan esa capacidad combinando agrupamientos de direcciones, etiquetas y herramientas de rastreo (Lubbertsen et al., 2025). Como consecuencia, el hecho de que una parte de los datos sea pública no implica que todos dispongan de los recursos necesarios para interpretarlos.

Afirmo que en el ecosistema de la IA existe un "poder de interpretar", que expresa la capacidad de organizar información de manera que ciertas relaciones se vuelvan visibles y puedan fundamentar decisiones. Ese poder tiene valor comercial.

Dónde interviene la inteligencia artificial

La relación de la empresa con la IA requiere mayor precisión: en agosto de 2026, la empresa explicó que utiliza aprendizaje automático para generar pistas, detectar anomalías y reconocer patrones, y que aplica IA captada en el proceso de adquisición de Alterya, una compañía dedicada a la prevención del fraude basada en IA (Levin, 2025), por Chainalysis. Más recientemente, la compañía incorporó una oferta de agentes entre los cuales se encuentra "Chain", que permite formular consultas en lenguaje natural y propone funciones para generar gráficos de investigación, informes y flujos de trabajo, aunque la misma empresa informa que, al 1º de noviembre de 2026, se encuentra en fase beta (Chainalysis, s. f.-a).

No obstante, Chainanalysis afirma que no utiliza modelos predictivos para construir los segmentos estructurales de billeteras, una tarea para la que exige procedimientos deterministas, reproducibles y auditables (Chainalysis, 2026b).

Esta distinción es importante para el caso Binance, porque nos dice que el informe de Chainalysis describe indicios de automatización en el movimiento de los activos robados, pero no demuestra que el ataque haya sido ejecutado mediante IA, ni atribuye a la IA todos los resultados del rastreo de movimientos que realizó (Chainalysis, 2026c).

La cooperación de Chainalysis con autoridades cuenta con reconocimiento externo a la empresa: en junio de 2026, el Departamento de Justicia estadounidense anunció la incautación de infraestructura utilizada por subsidiarias del grupo Huione y agradeció expresamente a los equipos de inteligencia de Chainalysis y Elliptic, junto con el equipo de investigación de ciberdelitos de Google, por aportar información a la investigación (U.S. Department of Justice, 2026), ejemplo que permite observar la lógica de interacciones por la cual una compañía aporta información, organismos públicos la integran enuna investigación y actúan mediante sus competencias. No hace falta, entonces, que una empresa tenga la facultad de ordenar un congelamiento para que su clasificación influya en la decisión de quien sí puede hacerlo.

Esa relación debe considerarse en un marco de desigual distribución de capacidades técnicas y humanas y abre la pregunta sobre cuál es la real aptitud que tiene una autoridad pública para revisar los supuestos y reconstruir el razonamiento que acaban por orientar sus acciones.

A ello debe sumarse el cuestionamiento sobre la capacidad real de sus sitemas de detectar casos, aunque un estudio presentado por Lubbertsen, van Eeten y van Wegberg (2025) evaluó si Chainalysis vinculaba correctamente las direcciones de criptomonedas con tres plataformas utilizadas para actividades delictivas: BestMixer, Hansa Market y Wall Street Market. Para comprobarlo, los investigadores contrastaron los resultados de la herramienta con datos de esas plataformas obtenidos por las autoridades. Encontraron muy pocas vinculaciones erróneas, pero la proporción de actividad que Chainalysis lograba identificar variaba según la plataforma y el período analizado. Los resultados fueron favorables, aunque no permiten asegurar que la herramienta funcione igual en otros casos.

Ese hallazgo respalda la utilidad y confiabilidad en la atribución de acciones que hace Chainanalysis, pero eso no implica que se estén revisando todas las relaciones relevantes. Dicho de otro modo, una herramienta puede producir resultados confiables dentro de su cobertura y dejar fuera una parte importante de la actividad que se intenta reconstruir, y saber lo que está quedando afuera es importante, aunque esa información solo pueda ser conocida parcialmente porque ¿Cómo decir qué es lo que no se encontró?

Eso no quita que, para quien debe tomar decisiones de interés público o empresarial, sea importante conocer qué procedimiento produjo un resultado y qué alcances tuvo. La propia Chainalysis distingue las señales probabilísticas que orientan una investigación de las afirmaciones que sostiene mediante métodos auditables (Chainalysis, 2026b), un segundo elemento que debería permanecer visible cuando la información pasa de la plataforma al expediente o, yendo un paso más allá, a una decisión de cumplimiento financiero.

De lo dicho hasta aquí surge claramente que el acceso a una herramienta como la que ofrece Chainanalysis, dadas las potenciales consecuencias de sus resultados, debe ir acompañado de capacidad para cuestionar sus resultados: mi propuesta es que las instituciones que utilizan la información bridada por Chainalaysis y compañças similares se aseguren de contar con personal capaz de revisar los análisis, y que sus acuerdos de contratación con Chainalaysis prevean acceso suficiente a la documentación metodológica necesaria para comprender los procesos realizados por la empresa, y cuando una clasificación contribuya a una medida que afecte a una persona o grupo de personas, o a otra empresa, también debería existir una vía efectiva para pedir su revisión.

La seguridad del intermediario

La concentración de conocimiento especializado también plantea un problema de seguridad. El 30 de octubre de 2026, Chainalysis informó que había sufrido un incidente distinto y no relacionado con el robo a Binance: según su comunicado, un actor externo accedió sin autorización a sistemas y herramientas internas mediante técnicas ofensivas basadas en agentes, obteniendo acceso a nombres, correos electrónicos y otros datos de usuarios de su plataforma, aunque afirmó no haber encontrado indicios de acceso no autorizado al contenido de sus investigaciones, ni a resultados de consultas (Chainalysis, 2026a).

El alcance real de ese incidente sigue bajo investigación, y es un recordatorio de que la seguridad de quienes prestan apoyo a las investigaciones forma parte de la seguridad de la investigación misma.

Chainalysis amplía nuestro mapa hacia actores capaces de volver comprensibles actividades que otros no pueden entender, para lo que reúnen datos, métodos, experiencia y talento humano a fin de ofrecer una lectura operativa del dinero digital. La IA amplía esa capacidad y facilitar su incorporación al trabajo cotidiano de empresas y gobiernos.

Pero, cuando ese servicio se vuelve difícil de sustituir, emerge una cuestión política sensible: para un Estado, disponer de mejores herramientas de investigación puede ampliar su autonomía frente a redes delictivas, mientras que depender de interpretaciones que no puede revisar puede reducirla frente al proveedor.

El desafío consiste en organizar el trabajo de tal manera que el conocimiento adquirido siga siendo tanto verificable por el Estado como discutible por quienes se ven afectados por él: cuando una interpretación privada contribuye a una decisión pública, la institución que decide debe poder explicar sus razones y crear los mecanismos que le permitan a quienes se sientan damnificados reclamar la reparación de sus consecuencias.

El caso de Chainalysis permite advertir que el poder digital también se construye al organizar lo que otros pueden conocer, área en la que la selección de un proveedor adquiere una dimensión política escasamente discutida.

Datos básicos:

  • Chainalysis fue fundada en 2014 por Michael Gronager, Jan Møller y Jonathan Levin, siendo este último su actual director ejecutivo.
  • La empresa ofrece datos, software y servicios a organismos gubernamentales, plataformas de intercambio de criptoactivos e instituciones financieras.
  • Según lo informa en sus páginas institucionales, al 1 de noviembre de 2026, sus soluciones son utilizadas por más de 1.500 organizaciones en más de setenta países. (Chainalysis, s. f.-b).
  • En enero de 2025, Chainalysis adquirió Alterya, una empresa especializada en prevenir fraudes financieros mediante IA, centrada en los casos en que la propia víctima autoriza el pago porque fue engañada, cuya tecnología busca identificar cuentas y direcciones vinculadas con estafas para que bancos y plataformas de pagos puedan intervenir antes de que las víctimas transfieran su dinero (Levin, 2025).
  • El valor de Chainalysis fue estimado a fines de octubre de 2026 en USD 1.620 millones (DefiLlama, s. f.), una estimación considerablemente inferior a los USD 8.600 millones anunciados en su ronda de financiación de mayo de 2022, aunque ambas cifras responden a métodos y contextos distintos.

Referencias

Chainalysis. (2026a, 30 de octubre). Chainalysis security incident information. https://www.chainalysis.com/blog/security-incident-october-30/.

Chainalysis. (2026b, 14 de agosto). Machine learning has a specific role in blockchain intelligence. https://www.chainalysis.com/blog/ml-role-in-blockchain-intelligence/.

Chainalysis. (2026c, 30 de octubre). The $6.4 billion Binance hack: Tracing the North Korea link. https://www.chainalysis.com/blog/binance-exploit-latest-findings-and-response/.

Chainalysis. (s. f.-a). Chainalysis agents: AI for blockchain intelligence. Recuperado el 1 de noviembre de 2026. https://www.chainalysis.com/ai-agents/.

Chainalysis. (s. f.-b). Company. Recuperado el 1 de noviembre de 2026. https://www.chainalysis.com/company/.

DefiLlama. (s. f.). Chainalysis. Recuperado el 1 de noviembre de 2026, de https://defillama.com/pre-ipo/chainalysis

Federal Bureau of Investigation. (2026, 31 de octubre). North Korea responsible for $6 billion+ Binance attack. https://www.fbi.gov/investigate/cyber/alerts/2026/north-korea-responsible-for-6-billion-binance-attack.

Levin, J. (2025, 13 de enero). Welcoming fraud detection innovator Alterya to Chainalysis and doubling down on the prevention of illicit activity. Chainalysis. https://www.chainalysis.com/blog/chainalysis-alterya-announcement/.

Lubbertsen, K., van Eeten, M., & van Wegberg, R. (2025). Ghost clusters: Evaluating attribution of illicit services through cryptocurrency tracing. En 34th USENIX Security Symposium (USENIX Security 25) (pp. 1357–1374). USENIX Association. https://www.usenix.org/system/files/usenixsecurity25-lubbertsen.pdf

U.S. Department of Justice. (2026, 23 de junio). Justice Department seizes backend infrastructure used by the Huione Group for money laundering services. https://www.justice.gov/opa/pr/justice-department-seizes-backend-infrastructure-used-huione-group-money-laundering-services?trk=article-ssr-frontend-pulse_little-text-block.

U.S. Department of Justice. (2026, 23 de junio). Justice Department seizes backend infrastructure used by the Huione Group for money laundering services. https://www.justice.gov/opa/pr/justice-department-seizes-backend-infrastructure-used-huione-group-money-laundering-services?trk=article-ssr-frontend-pulse_little-text-block.