La Biblioteca de Babel de la IA: Borges, espacio latente y alucinaciones generativas

Por Javier Surasky

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Jorge Luis Borges en una biblioteca futurista atravesada por redes digitales, libros flotantes y figuras holográficas, como representación del encuentro entre literatura, inteligencia artificial y espacio latente.

La inteligencia artificial generativa puede describirse como una tecnología capaz de producir respuestas a partir de la exploración de un espacio latente de posibilidades y que producen impacto social.

La metáfora de la Biblioteca de Babel de Borges es útil para entender ese espacio latente, porque, al igual que en la biblioteca infinita del cuento, los modelos de lenguaje pueden generar textos verdaderos, falsos, plausibles o correctos por accidente, de modo que pensar la IA desde el cuento borgeano permite comprender mejor sus alucinaciones, los límites de la verificación y la diferencia entre producir lenguaje y producir conocimiento, al mismo tiempo que echa luz sobre un espacio de opciones textuales, visuales y conceptuales sumamente denso que no llegamos a ver, pero desde el cual los modelos generativos producen sus respuestas.

Dentro de ese espacio, que es interno al modelo de trabajode cada IA, y del que pronto hablaremos como “espacio latente”, uno de los mayores problemas que enfrentan los modelos ante nuestras consultas es orientarse entre formas de lenguaje que pueden ser verdaderas, falsas, parciales, plausibles, absurdas o correctas por accidente.

Estoy convencido de que una de las metáforas más útiles para entender ese espacio y su funcionamiento proviene de Borges, y más particularmente de su cuento “La biblioteca de Babel”, en el que la Biblioteca aparece como un mundo completo, abierto ante el narrador como “El universo (que otros llaman la Biblioteca)” (Borges, 1984, p. 465), lo que la ubica como un entorno total de experiencia y no como un archivo exterior al sujeto que la recorre.

De la Biblioteca de Babel al espacio latente de la IA

La Biblioteca de Borges pertenece a la literatura: tiene la forma de un edificio y sus habitantes recorren galerías, buscan libros, leen signos e intentan encontrar algún principio de orden.

El espacio latente de una IA pertenece a otro entorno ya que su arquitectura es computacional, y puede entenderse como una zona interna al modelo sobre la que este organiza patrones aprendidos durante su entrenamiento. Es un espacio matemático en el que palabras, imágenes, conceptos y relaciones se transforman en vectores, coordenadas numéricas que le permiten a la IA ubicar y comparar significados dentro de este espacio latente y agruparlos según proximidades, diferencias y asociaciones.

La literatura sobre modelos de lenguaje está prestando cada vez más atención al espacio latente como nivel interno de procesamiento y representación, una aproximación que permite ver que procesos relevantes de losmodelos de IA se desarrollan en un plano “invisible” al usuario, oculto tras el telón de las palabras generadas, que se configura como un espacio multidimensional y continuo donde se organizan relaciones, trayectorias y posibilidades de generación de respuestas (Yu et al., 2026) ya no como repetición de frases guardada sino a partir de las posibilidades que le brinda al sistema lo que ha aprendido: términos que suelen aparecer juntos, estructuras de idioma más probables para ciertos contextos, relaciones entre unidades léxicas, entre muchas otras.

Si la Biblioteca borgeana es un edificio que organiza posibilidades textuales, el espacio latente es una arquitectura computacional que organiza posibilidades generativas, por lo que comparten una suerte de interioridad estructurada que excede la capacidad humana de recorrido.

En Borges, los libros están desplegados en una combinatoria total y en la IA, las respuestas aparecen durante el acto generativo, pero aun así la experiencia puede parecerse: se formula una pregunta y aparece un texto que parece haber sido encontrado en alguna región de sentido dentro de un universo multidimensional que escapa a nuestro pleno entendimineto.

Por qué la IA generativa se parece a la Biblioteca de Babel

Como dijimos, el espacio latente puede pensarse como una Biblioteca de Babel generativa en tanto ambas arquitecturas vinculan posibilidad, búsqueda, verdad, error y orientación.

Borges es explícito al decir que en los estantes de la biblioteca se encuentran “todas las posibles combinaciones” de los símbolos (Borges, 1984, p. 467), una totalidad que genera una paradoja: si todo está allí, están la verdad, sus versiones falsas, las refutaciones correctas y las refutaciones erróneas. Al igual que ocurre con una respuesta generada por IA, la aparición de un texto carece de garantía suficiente de verdad. La forma del sentido puede separarse del sentido y la forma de la verdad puede separarse de la verdad.

La Biblioteca contiene el catálogo correcto de sus contenidos, pero también “miles y miles de catálogos falsos” (Borges, 1984, p. 467). Esa imagen es central para pensar la IA generativa: un sistema que puede producir respuestas convincentes y erróneas, citas inexistentes, o síntesis que mezclan hechos reales con inferencias frágiles no porque la verdad no esté disponible para el sistema o porque no pueda decir que no la encuentra, sino porque se ha disociado de la pregunta que responde, perdida en un espacio de millones de vectores, ciertos y falsos, aplicables e inaplicables.

La literatura sobre alucinaciones en grandes modelos de lenguaje, por ejemplo, describe un problema cercano a esa intuición: los LLM pueden producir “contenido aparentemente plausible, pero sin sustento factual” (Huang et al., 2025, p. 1) aun cuando al hacerlo adopten la forma del conocimiento. El contenido se disocia de la realidad en el laberinto sin paredes del espacio latente.

En Borges, hallar un catálogo falso dentro de la Biblioteca promete orientación y conduce al extravío, mientras que, en la IA, una respuesta puede presentarse como explicación y descansar sobre asociaciones débiles, datos erróneos o inferencias inválidas. En ambos casos hay falsedad vestida con ropajes de saber.

Alucinaciones de IA, verdad accidental y verificación

Hay una posibilidad todavía más inquietante: la verdad accidental.

Un lector de la Biblioteca puede encontrar por azar un libro verdadero, una biografía exacta, una predicción correcta, pero ese hallazgo no demuestra que haya comprendido el orden de la Biblioteca. Puede haber llegado al libro verdadero por un camino falso o azaroso.

Lo mismo ocurre con la IA, donde un modelo puede producir una respuesta correcta por razones equivocadas: una regularidad estadística coincide con el dato verdadero, una asociación superficial lleva al resultado adecuado, el prompt activa una zona densa de información válida ubicada dentro del espacio latente.

El resultado puede ser útil, pero el proceso será poco confiable, lo que obliga a distinguir entre verdad y conocimiento, porque una respuesta correcta no alcanza cuando desconocemos por qué es correcta. Para hablar de conocimiento, la verdad necesita justificación más allá del azar del que las matemáticas (y el aprendizaje profundo) no pueden liberarse por completo.

Frente a ello se vuelven relevantes los criterios externos de verificación, porque el texto no puede ser su propio tribunal de su verdad.

Un libro encontrado al azar que afirme un hecho histórico necesita contraste: documentos, archivos, testimonios, registros o evidencias, y la respuesta de una IA que afirme una fecha, cite una resolución, atribuya una frase o explique una norma requiere fuentes verificables.

Aquí aparece una diferencia importante entre la estructura de la Biblioteca de Babel y la IA: la primera se presenta como un universo cerrado que lo contiene todo, incluso versiones verdaderas y falsas de los criterios de evaluación de los libros que contiene, dando lugar a una clausura sobre sí misma casi metafísica.

En cambio, la IA sí nos permite salir del texto generado para revisar una fuente, consultar una base de datos, verificar una ley, etc. Esto abre un espacio de exterioridad, pero de una exterioridad que no está libre de contaminación: si el ecosistema informacional se llena de textos sintéticos, citas fabricadas, contenidos reciclados y referencias falsas, nos encierra en el mismo espacio, ahora digital, que propone la Biblioteca.

Explicabilidad: el catálogo imposible de los modelos de lenguaje

La comparación con Borges también ilumina el debate sobre explicabilidad. El narrador nos dice haber peregrinado en busca de un libro, quizá del “catálogo de catálogos” (Borges, 1984, p. 465), una búsqueda que se parece mucho al impulso contemporáneo por abrir la caja negra de la IA que Zhao et al. describen, al hablar de los LLMs, como sistemas complejos de caja negra: “sus mecanismos internos de funcionamiento son opacos” (Zhao et al., 2024, p. 2).

Y, sin embargo, entender por qué un sistema produjo una respuesta, qué patrones activó, qué sesgos arrastra y qué trayectorias son confiables es necesario, pero hay límites que parecen infranqueables: difícilmente, porque dejo aquí un espacio para el azar y la duda, daremos con el “catálogo total” que abarque la solución a todos los casos posibles de falta de transparencia.

Necesitamos sistemas más confiables, con menos errores, mejores fuentes, mayor reconocimiento de la incertidumbre, capacidad de abstenerse, trazabilidad y auditoría, pero que una IA sea capaz de entregar siempre respuestas verdaderas supone que la verdad está disponible como objeto estable, y esto no es así.

Conclusión: más lenguaje no significa más conocimiento

La IA corre el riesgo de convertirse en un oráculo cuando se le atribuye la capacidad de resolver la relación entre lenguaje, mundo y verdad.

Hay verdades empíricas que admiten verificación relativamente clara y hay cuestiones interpretativas donde intervienen marcos conceptuales, valores, intereses y contextos. Tratar ambos planos como equivalentes lleva al error.

La Biblioteca de Babel advierte sobre la desproporción entre información, sentido y verdad al destacar que la abundancia textual puede tanto orientar como extraviar o, en palabras de Borges, que la certidumbre de que todo está escrito “nos anula o nos afantasma” (Borges, 1984, p. 470). Borges no anticipó los embeddings, los pesos ni los Transformers, sino que jugó en términos literarios con la idea de una arquitectura en la que la abundancia textual destruye la ilusión de que más lenguaje o más datos equivalgan a más conocimiento.

El espacio latente se vuelve así una Biblioteca de Babel sin estantes a la vista: una arquitectura de posibilidades que entrega textos, pero no necesariamente verdades ni conocimiento.

Así visto, la IA generativa nos enfrenta a una nueva condición de lectura: estamos rodeados de textos que parecen haber sido el resultado de una búsqueda en un campo inmenso de conocimiento y que, en realidad, han sido generados por operaciones matemáticas que no pueden computar el valor de la verdad ni el del conocimiento. Son textos que parecen explicativos cuando son aproximaciones informadas, pero se toman como verdaderos cuando requieren verificación.

Si Borges hace de la Biblioteca de Babel una pesadilla literaria sobre el exceso de sentido, la IA generativa puede convertir esa pesadilla en infraestructura digital de uso cotidiano al que acudimos felices y engañados.

 

Referencias

Borges, J. L. (1984). La biblioteca de Babel. En Obras completas 1923–1972 (pp. 465–471). Emecé. (Obra original publicada en 1941)

Huang, L., Yu, W., Ma, W., Zhong, W., Feng, Z., Wang, H., Chen, Q., Peng, W., Feng, X., Qin, B., & Liu, T. (2025). A survey on hallucination in large language models: Principles, taxonomy, challenges, and open questions. ACM Transactions on Information Systems. https://doi.org/10.1145/3703155

Yu, X., Chen, Z., He, Y., Fu, T., Yang, C., Xu, C., Ma, Y., Hu, X., Cao, Z., Xu, J., Zhang, G., Tao, J., Zhang, J., Ma, S., Feng, K., Huang, H., Li, Y., Chen, R., Wang, H., Wu, C., et al. (2026). The latent space: Foundation, evolution, mechanism, ability, and outlook. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2604.02029

Zhao, H., Chen, H., Yang, F., Liu, N., Deng, H., Cai, H., Wang, S., Yin, D., & Du, M. (2024). Explainability for large language models: A survey. ACM Transactions on Intelligent Systems and Technology, 15(2), Article 20. https://doi.org/10.1145/3639372