Octavo straw poll para elegir al próximo Secretario General de la ONU

Por Javier Surasky

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Grynspan se acerca y los vetos siguen ocultos

Una candidata avanza hacia el estrado de la ONU mientras cinco grandes siluetas representan el poder de bloqueo de los miembros permanentes.

El séptimo straw poll nos había dejado frente a una paradoja: la carrera por la Secretaría General de las Naciones Unidas parecía acercarse a una definición en términos numéricos, pero se volvía más difícil de interpretar políticamente porque el Consejo de Seguridad había regresado a las papeletas sin diferenciación entre miembros permanentes y no permanentes.

El octavo straw poll, realizado el 5 de noviembre, profundiza esa situación. Rebeca Grynspan alcanza doce alientos y reduce sus desalientos a tres, mientras Rafael Grossi permanece en nueve apoyos, Carolyn Rodrigues-Birkett en ocho y Lana Nusseibeh en siete. La carrera parece concentrarse cada vez más alrededor de una candidatura, pero seguimos sin saber si los desalientos que recibe provienen de miembros permanentes.

Además, tenemos un nuevo contendiente. Türkiye presentó el 1 de noviembre la candidatura de Feridun Hadi Sinirlioğlu, que participó en el octavo sondeo apenas cuatro días después de su nominación.

Por segunda ronda consecutiva, el Consejo utilizó papeletas indiferenciadas. Volvemos, entonces, a aplicar nuestro indicador combinatorio de reducción de incertidumbre, que ahora permite observar un cambio interesante: mientras los apoyos de Grynspan aumentan, se amplía también el espacio de distribuciones posibles en las que ninguno de sus desalientos provendría del P5.

¿Estamos viendo el comienzo de una definición o una nueva acumulación de apoyos que todavía no consigue superar los bloqueos de los miembros permanentes? Esa es la pregunta central, porque un solo voto en contra de un miembro permanente puede cambiarlo todo, y hay señales desde diferentes capitales de los P5 que señalan no contar todavía con una candidatura suficientemente buena (ver https://tass.com/politics/2213115 y https://www.politico.com/news/2026/10/09/trump-un-chief-candidates-01115653).

Los resultados del octavo straw poll

La votación del 5 de noviembre produjo los siguientes resultados:

Candidatura

Aliento

Desaliento

Sin opinión

Rebeca Grynspan

12

3

0

Rafael Grossi

9

4

2

Carolyn Rodrigues-Birkett

8

5

2

Lana Nusseibeh

7

6

2

Olara Otunnu

4

9

2

Feridun Hadi Sinirlioğlu

3

8

4

María Fernanda Espinosa Garcés

3

10

2

Ivonne A-Baki

1

14

0

Fuente: 1 for 8 Billion.

Para evaluar los movimientos de esta ronda conviene comparar solamente las siete candidaturas que participaron en ambos sondeos. Sinirlioğlu aparece por primera vez y, por lo tanto, no tiene un resultado anterior contra el cual medir su evolución.

Candidatura

7.º sondeo
(A-D-S)

8.º sondeo
(A-D-S)

Variación
(A-D-S)

Rebeca Grynspan

11-4-0

12-3-0

+1 / −1 / 0

Rafael Grossi

9-4-2

9-4-2

0 / 0 / 0

Carolyn Rodrigues-Birkett

8-6-1

8-5-2

0 / −1 / +1

Lana Nusseibeh

7-6-2

7-6-2

0 / 0 / 0

Olara Otunnu

4-11-0

4-9-2

0 / −2 / +2

María Fernanda Espinosa Garcés

2-10-3

3-10-2

+1 / 0 / −1

Ivonne A-Baki

1-14-0

1-14-0

0 / 0 / 0

Fuente: Elaboración propia.

La comparación deja algunas observaciones.

Grynspan es la única candidatura del grupo que encabeza la carrera que suma un nuevo aliento. Grossi, Rodrigues-Birkett y Nusseibeh mantienen sus apoyos, aunque Rodrigues-Birkett reduce un desaliento.

En términos agregados, las siete candidaturas comparables pasan de 42 alientos, 55 desalientos y ocho posiciones sin opinión a 44, 51 y diez, respectivamente.

Hay una mejora, pero sigue siendo moderada.

Al incorporar a Sinirlioğlu, el octavo sondeo reúne 47 alientos, 59 desalientos y catorce posiciones sin opinión. Estos totales describen el conjunto actual de ocho candidaturas, pero no deben utilizarse como si fueran una comparación directa con las siete del sondeo anterior.

Volvemos al indicador de incertidumbre

En el sexto straw poll, las papeletas de colores habían mostrado que Grynspan, Grossi y Rodrigues-Birkett recibían dos desalientos de miembros permanentes cada uno, el séptimo sondeo ocultó nuevamente esa información y el octavo mantiene la misma situación, por lo que volvemos a aplicar el indicador utilizado en las primeras rondas, que expresa la proporción de distribuciones posibles de los desalientos en las que ninguno correspondería a los cinco miembros permanentes.

El modelo considera las combinaciones posibles de votos dentro de un Consejo integrado por quince miembros, diez de ellos electos y cinco permanentes, y no representa una estimación estadística del comportamiento real de los Estados ni asigna probabilidades de veto a candidaturas concretas.

Los valores para el octavo straw poll son los siguientes:

Candidatura

Desalientos

Posibilidad combinatoria de que ninguno provenga del P5

Rebeca Grynspan

3

26,37%

Rafael Grossi

4

15,38%

Carolyn Rodrigues-Birkett

5

8,39%

Lana Nusseibeh

6

4,20%

Olara Otunnu

9

0,20%

Feridun Hadi Sinirlioğlu

8

0,70%

María Fernanda Espinosa Garcés

10

0,033%

Ivonne A-Baki

14

0%

Fuente: elaboración propia.

En el séptimo straw poll, Grynspan tenía cuatro desalientos y nuestro indicador arrojaba un 15,38%. Ahora, con tres desalientos, asciende al 26,37% de posibilidades de que ningún P5 esté bloqueando su designación. Se trata del más alto que consiguió, pero todavía bajo para ser considerado un indicador fuerte: en casi tres cuartas partes de las distribuciones que contempla nuestro indicador aparece al menos un desaliento P5.

El cambio es relevante porque refleja un mayor espacio de distribuciones compatibles con la ausencia de desalientos P5, aunque afirmar que haya desaparecido la oposición de los dos miembros permanentes que la desalentaban el 16 de octubre.

Sabemos que el número total de desalientos disminuyó. Seguimos sin saber quién cambió de posición.

Grynspan amplía su ventaja

Rebeca Grynspan obtiene su mejor resultado desde el comienzo del proceso: doce alientos, tres desalientos y ninguna posición sin opinión.

La comparación con el séptimo sondeo muestra un aliento adicional y un desaliento menos. Es compatible con el paso de un voto desde desaliento hacia aliento, aunque las cifras agregadas no permiten establecer si fue exactamente un mismo miembro quien cambió su posición o si hubo movimientos simultáneos entre varios.

La candidatura costarricense supera por tres votos el umbral de nueve necesario para una eventual recomendación del Consejo. También amplía la distancia respecto de Grossi, que permanece con nueve apoyos.

En la dimensión estrictamente numérica, su consolidación es clara.

La cuestión política sigue siendo la misma: necesitamos saber si alcanza la segunda condición que requiere una elección en el Consejo: la ausencia de votos en contra de todos los miembros permanentes, y los doce alientos de Grynspan, por sí solos, no garantizan que esa segunda condición se esté cumpliendo. Por el contrario, informaciones públicas indican que existiría descontento con su nombre en algunos de los 5P, y me ha llegado una información extraoficial de un informante que me asegura que al menos uno de sus tres votos en contra es de un miembro permanente, y posiblemente dos de ellos lo sean, lo que implicaría que no ha habido cambios en este sentido desde que se usaron las papeletas de colores.

Grynspan es hoy la candidata claramente mejor posicionada, pero no es posible afirmar que se encuentra en condiciones de recibir una recomendación.

Grossi permanece en nueve

Rafael Grossi repite exactamente su resultado del séptimo sondeo: nueve alientos, cuatro desalientos y dos posiciones sin opinión; su candidatura se mantiene en el umbral numérico necesario, pero pierde distancia relativa frente a Grynspan.

Los cuatro desalientos dejan a Grossi frente a una posibilidad combinatoria del 15,38% de que ninguno de los votos negativos provenga del P5, el mismo valor de la ronda anterior. Recordemos que, en la sexta ronda, las papeletas de colores habían revelado dos desalientos permanentes y una posición sin opinión dentro del P5.

Rodrigues-Birkett reduce un desaliento

Carolyn Rodrigues-Birkett pasa de 8-6-1 a 8-5-2, esto es: no suma alientos, pero reduce un desaliento y aumenta en uno las posiciones sin opinión. Desde el punto de vista del indicador combinatorio, su posibilidad de no recibir desalientos del P5 pasa del 4,20% al 8,39%, un incremento no despreciable pero que muestra la fragilidad de su posición.

El cambio favorable resulta, entonces, más limitado de lo que puede parecer: permanece a un voto del umbral de nueve y a cuatro de Grynspan, con la ventaja de que la candidatura de Rodrigues-Birkett conserva capacidad para mejorar su posición numérica sin necesidad de revertir un desaliento, porque dispone de dos votos sin opinión.

Sin embargo, en el sexto sondeo también había recibido dos desalientos de miembros permanentes.

En una carrera en la que Grynspan continúa aumentando su ventaja, y tal como lo señalamos al analizar el 7.º straw poll, quedarse en ocho apoyos empieza a tener un costo político.

Nusseibeh: una entrada que todavía no produce nuevos movimientos

Lana Nusseibeh mantiene exactamente el resultado de su primera participación: siete alientos, seis desalientos y dos posiciones sin opinión.

La incorporación de esta latecomer había sido una de las novedades importantes del séptimo straw poll y su ingreso directamente en cuarto lugar por conteo de votos positivos mostró que una candidatura presentada después de seis rondas podía obtener un respaldo inicial considerable.

Nada de eso se modificó en el octavo sondeo: con siete apoyos, Nusseibeh necesita sumar dos para alcanzar el umbral de cantidad de votos, exactamente el número de votos sin opinión que tiene, por lo que podría lograrlo aritméticamente sin revertir desalientos, aunque su eventual viabilidad política sigue dependiendo de las posiciones del P5.

Nuestro indicador le asigna un 4,20% de distribuciones posibles sin desalientos permanentes.

Su mayor ventaja podría aparecer en un escenario en que las candidaturas principales sufran vetos, pero aún en ese caso no podemos saber todavía si su candidatura puede convertirse en una alternativa de compromiso.

Sinirlioğlu: otro contendiente ingresa tarde

La octava ronda incorpora a Feridun Hadi Sinirlioğlu, presentado por Türkiye el 1 de noviembre, quien logra un resultado inicial de tres alientos, ocho desalientos y cuatro posiciones sin opinión.

A diferencia de Nusseibeh, que había ingresado con siete apoyos, Sinirlioğlu comienza considerablemente más lejos de los nueve votos necesarios, y la existencia de cuatro posiciones sin opinión indica que una parte del Consejo todavía no ha expresado una preferencia definida respecto de su candidatura (recordemos que el candidato aún no se presentó a la sesión de preguntas y respuestas que debe atravesar). Pero incluso si todos sus votos “sin opinión” se transformaran en alientos, alcanzaría siete y seguiría necesitando modificar otras posiciones. Los ocho desalientos que recibe dejan apenas un 0,70% de distribuciones posibles en las que ninguno procedería del P5.

La importancia de su ingreso, entonces, no reside por ahora en su resultado numérico, sino en la continuidad de un proceso de incorporación de nuevas candidaturas cuando las principales llevan ocho rondas sin resolver la cuestión de la oposición de los miembros permanentes.

El resto de las candidaturas

Olara Otunnu mantiene cuatro alientos, pero reduce sus desalientos de once a nueve, mientras las posiciones sin opinión aumentan de cero a dos, una mejora respecto del séptimo sondeo que no hace diferencia en su situación.

María Fernanda Espinosa Garcés mejora de 2-10-3 a 3-10-2. Suma un aliento y reduce una posición sin opinión, pero mantiene diez desalientos, sin cambios sustanciales respecto de la ronda previa.

Ivonne A-Baki continúa en 1-14-0, lo que hace inevitable que al menos cuatro procedan de miembros permanentes.

Ninguna de estas tres candidaturas muestra una trayectoria que permita considerarla posible de recomendación.

¿Se está definiendo la carrera?

El octavo straw poll refuerza una tendencia que ya habíamos identificado: los apoyos se concentran en la parte superior de la tabla, mientras varias candidaturas permanecen lejos del umbral de nueve votos, pero también que esa concentración no se está produciendo de manera uniforme.

Entre las siete candidaturas presentes en ambas rondas, los alientos aumentan solamente de 42 a 44. Esos dos nuevos apoyos corresponden a Grynspan y Espinosa, mientras que Grossi permanece con nueve, Rodrigues-Birkett con ocho y Nusseibeh con siete.

La distancia que separa a Grynspan de sus principales competidores se amplía dentro de una distribución del respaldo entre candidaturas que cambia poco, lo que nos permite entender que se consolida un liderazgo numérico, al mismo tiempo que las papeletas indiferenciadas nos obligan a mantener separados lo que efectivamente conocemos y lo que nuestro modelo permite explorar.

Y hay una diferencia grande entre avanzar en el número de apoyos y conseguir que todos los miembros permanentes estén dispuestos, al menos, a abstenerse.

¿Qué ocurre con los latecomers?

La llegada de Sinirlioğlu confirma que la incorporación de nuevas candidaturas no fue un episodio aislado del séptimo sondeo: en dos rondas consecutivas tras la identificación de potenciales vetos a todas las candidaturas en juego, ingresaron Nusseibeh y Sinirlioğlu.

Esta sucesión de incorporaciones es consistente con la hipótesis que venimos siguiendo desde el quinto straw poll: cuando la carrera muestra dificultades para generar una candidatura aceptable para el P5, pueden aparecer incentivos para que otros actores intenten ocupar ese espacio.

Sin embargo, la consolidación de Grynspan introduce un elemento que debemos considerar, porque si sus tres desalientos actuales provienen de miembros electos, podría encontrarse mucho más cerca de una definición de lo que los resultados diferenciados de octubre nos permitían anticipar, pero si entre ellos todavía hay oposición de miembros permanentes, el Consejo podría encontrarse frente a una candidatura con una mayoría numérica muy amplia y, al mismo tiempo, sin posibilidades de superar una votación formal de recomendación.

En ese segundo escenario, los incentivos para buscar alternativas seguirían presentes.

La pregunta que parece decisiva es ahora más precisa: ¿los tres desalientos que todavía recibe Grynspan provienen de miembros electos o alguno de los permanentes mantiene su oposición? Eso puede definir todo el proceso o ponernos de regreso en un “punto cero”.